Mi primera cumbre
Si me preguntan si estaba nerviosa, ansiosa, ufff todas las alternativas, es difícil explicar todas las emociones que sentía, es un momento para recordar  toda la vida. El Lonquimay, mi primer desafío en montaña, estaba recién integrándome al club, se abrió una ventana de buen tiempo, varios motivados y se armó! era un largo viaje en auto pero que fue ameno con  buena música y el hermoso paisaje de la novena región. Fuimos en otoño, por lo que los colores eran asombrosos. Nuestro ascenso lo comenzamos un par de horas por acarreo hasta llegar al campamento base, en cada paso que daba, estaba observándome, imponente, majestuoso, desafiándome en cada movimiento esa tan anhelada cumbre. Una vez que llegamos a la zona de campamento, había un frío que llegaba a los huesos, comenzamos a armar las carpas y a preparar la cena, cuando a nuestras espaldas, bajo el resplandor del atardecer, abriéndose entre las nubes, apareció dejándonos sin palabras el majestuoso Llaima, invitándonos a explorarlo en una próxima oportunidad. Al otro día de madrugada, dimos marcha al ascenso final, el amanecer fue testigo de nuestros primeros pasos. A medida que subíamos la vista era fascinante, ni el lente de mi cámara podía captar lo que mis ojos observaban. Cuando comenzamos a subir por el filo acompañada por el piolet, el casco y los crampones como unas extensiones de mi cuerpo, aferrándome a la nieve en cada movimiento, mis manos sudorosas por las ansias de estar tan cerca, podía escuchar mis latidos, sentir como entraba y salia el aire por mis pulmones, un momento de contemplación, para pensar, para estar conmigo misma. Llego el momento, solo faltaban unos metros, lo habíamos logrado estábamos en la cumbre de volcán Lonquimay: rodeado de cerros, lagunas y otros majestuosos volcanes, En ese momento me di cuenta que quiero hacer esto toda mi vida, la felicidad de alcanzar un objetivo en equipo es impagable…pero este era tan solo la primera parte, el primer abrazo de felicitaciones, porque el gran saludo y objetivo final era abajo, como dijo alguien por ahí, la gran  cumbre esta en el regreso, en casa sanos y salvos.


Guisella Paredes, Socia activa CAEV.

Fecha de la cumbre: Abril 2017
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